Numancia hoy

Investigación

El equipo arqueológico, nombrado por la Junta de Castilla y León, vinculado a la Universidad Complutense de Madrid, tiene a su cargo la investigación en Numancia, desde 1994. Es la Consejería de Cultura y Turismo, a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural, de la Junta de Castilla y León, quien patrocina los trabajos de campo, que se realizan en los meses de julio y agosto; a lo largo del curso académico se lleva a cabo el procesado e inventariado de materiales.

El objetivo de la investigación arqueológica es proporcionar a la sociedad un mayor y mejor conocimiento del pasado. Es la base de conocimiento esencial, a la que se supeditan las demás actuaciones. La excavación arqueológica está enfocada, por un lado, a solucionar los problemas que tiene planteados Numancia en el contexto del mundo celtíbero-romano y, por otro, al conocimiento e interpretación adecuada de las estructuras urbanas, contemplando la posibilidad de su conservación y reconstrucción para la presentación al público.

A lo largo de los años se han abordado diferentes proyectos plurianuales, que han estado orientados a los fines indicados. La investigación se inició con el acondicionamiento y adecentamiento de las zonas excavadas del yacimiento para su interpretación, lo que permitió realizar el itinerario de visita con paneles explicativos que proporcionan información gráfica y textual. Por otra parte, la revisión de los materiales procedentes de excavaciones anteriores y de su interpretación, ha sido necesaria para jerarquizar y actualizar el conocimiento de Numancia que ha llegado hasta nosotros.

Además de los trabajos de la ciudad, se ha descubierto y excavado la necrópolis celtibérica, que ha aportado datos muy relevantes, no solo para conocer los enterramientos y objetos, sino también para aspectos de organización social, modos de vida, alimentación, etc., y que se ha convertido en un referente para el estudio del mundo celtibérico. Se ha atendido igualmente al estudio del cerco de Escipión, revisando algunos de sus tramos y campamentos. La labor investigadora del Equipo Arqueológico de Numancia se plasma en más de 200 publicaciones, entre libros y sobre todo artículos en revistas especializadas y de divulgación nacionales e internacionales, participación en congresos, y múltiples conferencias e intervenciones en foros especializados. Algunos temas han servido para la realización de Tesis Doctorales y otros trabajos académicos. Por otra parte, numerosos investigadores y profesionales se han formado a través de la participación en las distintas campañas de excavación e investigación.

Las últimas campañas de excavación, realizadas por el Equipo Arqueológico en diferentes puntos del yacimiento, han posibilitado reinterpretar la adscripción de los restos arqueológicos a cada una de las sucesivas fases de la ciudad, y conocer mejor sus espacios y su organización. La excavación de la manzana XXIII, llevada a cabo en los últimos años, ha permitido descubrir el nivel celtibérico de la ciudad destruida por Escipión (133 a.C.) y detectar en otros sitios una segunda ciudad celtibérica, ya que Apiano indica que Escipión dio Numancia y su territorio a aquellos indígenas (probablemente los pelendones, que ocupaban el reborde montañoso del Sistema Ibérico) que le habían ayudado a conquistarla. Esta última ciudad fue destruida en las Guerras Sertorianas, ya que las ciudades del valle del Duero se alinearon con Sertorio, pero salió vencedor Pompeyo, que arrasó e incendió todas las ciudades, que se habían puesto en su contra (75-72 a.C.).

La urbanística que ahora el visitante ve en Numancia fue interpretada por la Comisión de Excavaciones, que realizó su trabajo entre 1923 y 1926, entendiendo que las calles con piedras pasaderas serían la ciudad celtibérica destruida por Escipión y las calles con enlosados, que cubrían aquellas, serían de la ciudad romana. Pero ahora sabemos que son dos fases de una misma ciudad romana. La primera fase correspondería a época de Augusto (29 a.C.), y fue creada con motivo de las Guerras de Cántabros y Astures, ya que para llegar lo antes posible a la zona construyó la vía XXVII del Itinerario de Antonino (entre Caesaraugusta y Asturica), por lo que tuvo que crear ciudades, una de ellas Numancia, para cubrir las necesidades de avituallar a las legiones que se dirigían al norte. Esta ciudad era peregrina, sin derechos romanos, por lo que su urbanística se realizó al modo indígena, sin foro, ni edificios característicos de una ciudad romana. Posteriormente, con Vespasiano (68 d.C.) se le otorgó el título de municipium y el ius latii, dotándose entonces de los edificios característicos de una ciudad romana: una curia, un templo, dos termas (una para hombres y otra para mujeres) y un arco honorífico en el acceso a la ciudad.

Difusión

El acondicionamiento del yacimiento tiene la finalidad general de defender, proteger y difundir el patrimonio arqueológico numantino, poniéndolo a disposición de la sociedad para que lo disfrute. Pero cada yacimiento debe valorar sus características esenciales y, a partir de su potencial, desarrollar unos fines y objetivos específicos, que son los que le dan su peculiaridad y personalidad.

En los inicios del Plan Director, de la Junta de Castilla y León, se realizó una importante labor tratando de que el pueblo de Garray, y Soria por extensión, se identificaran con Numancia, a través de su participación activa. Esto ha posibilitado que actualmente el pueblo y el Ayuntamiento de Garray sean uno de los motores importantes de las actuaciones a emprender tanto en el entorno del yacimiento como para su difusión. Esta vinculación ha estado presente desde la realización del Aula Arqueológica, que sirve de complemento a la visita del yacimiento, hasta la adecuación más reciente del graderío de La Hoya, para la representación de los episodios de la historia de Numancia.

Para impulsar un yacimiento arqueológico como Numancia no basta sólo con el esfuerzo de la Administración, sino que cada vez es más necesaria la implicación decidida de la iniciativa privada y social, por lo que sería necesaria una ley de mecenazgo. Para cumplir los fines expuestos anteriormente se creó la Asociación Cultural Celtibérica “Tierraquemada” de Garray, que concentra a un número significativo de vecinos del pueblo y de Soria, con una apuesta para promocionar el yacimiento y el pueblo, contando con el asesoramiento y participación del Equipo arqueológico de Numancia. La vinculación entre investigación y difusión es esencial para garantizar la calidad y el rigor que la primera debe proporcionar a la segunda.

Se impulsan desde la Asociación jornadas de puertas abiertas en el yacimiento, con la participación de socios caracterizados de celtíberos y de romanos, para ambientar los espacios públicos y privados. La Asociación lleva a cabo un elenco variado de actividades socioculturales y realiza también cada año representaciones de un episodio de la historia de Numancia en el graderío construido al pie del yacimiento, habilitado para ello, con una capacidad de unas 3.000 personas. Entre los fines de la Asociación está también apoyar la investigación en Numancia y gestiona las visitas guiadas. A su vez el Equipo de Investigación participa en lo que tiene que ver con la difusión de Numancia, y revisa y forma a los Guías del yacimiento.